En el embarazo ocurren tantos cambios al mismo tiempo que a la madre, muchas veces, no le da tiempo de procesarlos. Es el asombro de entender que tu cuerpo está creando vida minuto a minuto, mientras experimentas la extraña sensación de que la autonomía sobre ese mismo cuerpo se desvanece. Cosas que antes te encantaban, ahora no te gustan; los olores que solían ser placenteros se convierten en la causa de náuseas persistentes. Es, en esencia, una traición sensorial: tu propio cuerpo deja de sentirse como un hogar conocido.
A la par de los cambios físicos, transitan los emocionales. Esa versión tuya de mujer independiente se vuelve difusa, y en ocasiones, no logras reconocerte en el espejo a medianoche. Surge la silenciosa carga de que tus metas, tus sueños y tus miedos pasen a segundo plano, porque el entorno y tú misma priorizan la salud del bebé. Se siente como si tu identidad entrara en una pausa obligatoria mientras gestas otra existencia.
Pocas veces se habla abiertamente del sacrificio que implica la maternidad, porque se nos exige una felicidad ininterrumpida. Sin embargo, con cada embarazo se vive una metamorfosis radical y no siempre voluntaria; es dejar ir una versión anterior para permitir que nazca una nueva.
La realidad de la maternidad es tan amplia como confusa. Crecemos con la idea de que será un lecho de rosas, olvidando que hasta las rosas tienen espinas que pinchan y duelen. Tu experiencia puede ser distinta si te permites integrar lo retador que es el proceso y mantienes una visión honesta de este camino, con sus luces pero también con sus sombras necesarias.
Si sientes que la maternidad te sobrepasa, si no encuentras el espacio para hablar de lo que te duele o de aquello que no es como imaginabas, o incluso si sientes que te cuesta conectar con esta nueva faceta de ti misma, no tienes que transitarlo a solas. Es vital buscar ayuda y habitar espacios donde te sientas escuchada y validada sin juicios. Porque, al final, mientras tu bebé crece, tú también estás atravesando tu propio y complejo proceso de nacimiento como madre.
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